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martes, 30 de octubre de 2012

La Pesanca y sus virtudes

Sinceramente, no tengo ni la menor idea de las especies de setas que fotografío, ni de sus características, demanera que no puedo ir selectivamente a algún sitio buscando una en particular. Así que mi solución ha sido ir al lugar que sé tiene montones y montones de setas. Y que además es un lugar que me parece de una enorme belleza (sobre todo en esta época). Y que además me permitía venir con bolsadas de castañas, pues está en estos días totalmente lleno. Y que además es de fácil acceso.
Y es que como si de una agencia de turismo se tratara, hablo con estos términos del Área Recreativa de La Pesanca, en el concejo de Piloña.
Para llegar allí hay que coger la carretera que lleva a al pueblo de Espinaredo, situada desviándose a la derecha según se sale de Infiesto (está señalizada). Una vez allí es seguir la carretera hasta el final, no tiene pérdida.
Muchos conoceréis el lugar, pues en la Kdd fotográfica que se realiza cada año, pasamos la mañana allí tras el amanecer en el Monte Cayón.
Y es que además de una enorme cantidad de setas en esta época, también tenemos el Río Infierno (sí, el nombre mola) que nos brinda grandes oportunidades fotográficas.

Pero bueno, hoy seguimos con mi "Fairy Cosmos", en unas tomas tomadas cuatro días después de las anteriores, pues tuve la suerte de poder volver allí a sacar más fotos. Como siempre, explico un poco el como se tomó cada una.

Estas setas estaban en el lateral del tronco de un árbol totalmente a la sombra, mientra que al fondo el sol se colaba por las hojas del bosque. Usé al flash de la cámara a baja potencia con un difusor para su luz, sin más. La toma está invertida (como una imagen en un espejo), pues me parece que tenía más fuerza compositivamente.

Tomada a ras de tierra. El fondo tan colorista, eran unas hojas rojas en el suelo,  a las que les estaba pegando el sol. Con un difusor para el sol que daba a las setas, más un poco de luz revotada con un reflector.

Otras en el lateral de un árbol. Estaban a la sombra con el fondo iluminado por el sol, así que simplemente les reboté algo de luz con un reflector.




Tomada directamente con luz natural, simplemente subexponiéndola para que la seta no quedara quemada. Está también invertida, ya que al irse la vista normalmente a la derecha, y ser la seta el elemento que más llamaba la atención de por sí, de la otra manera la mosca pasaba muy desapercibida, y de esta manera la toma queda más equilibrada.

Lo habitual, difusor para el sol sobre las setas y reflector para darle luz.

La seta y la araña estaban a la sombra, así que les reboté un poco de luz con un reflector para mostrarnos los detalles.

Tengo que admitir que la seta y la araña me dieron mucho juego y probé muchas cosas tanto con la luz como con la composición. Aquí intenté acercarme mucho más al contraluz, mostrando solo un poco del primer plano. Al acercarme más, el fondo parece más uniforme.

viernes, 26 de octubre de 2012

Fairy cosmos

Siguiendo los consejos de algún fotógrafo, además de las típicas fotos a lo que me gusta, sin demasiado criterio, estoy llevando a cabo una serie de fotos con un tema y características comunes, siguiendo un proyecto, de parecida manera a lo que ya hice con los "Macropaisajes". Así que comienzo mi "Fairy cosmos" (lo que vendría a ser el universo de las hadas), que de hecho no deja de ser una variación de la anterior serie, pero centrándome en las posibilidades que me dan los bosques otoñales.
Y es que, como he dicho, en esta ocasión me gustaría mostrar el lado diminuto de los bosques en esta estación tan especial. Y ya que no puedo evitar que con estos pequeños paisajes se me vengan a la cabeza cuentos de hadas, duendes y gnomos, pues he aprovechado esa inspiración y he intetando que las tomas tengan un cierto aspecto "mágico", propiciado por una parte por el bokeh y la luz, y por otra por las extrañas formas que nos ofrece ese pequeño mundo que normalmente no podemos apreciar. Aún así, como mis gustos son los que son, y he alcanzado un punto en que sé por donde me gusta tirar, se puede ver en la mayoría de las tomas muchos de los aspectos de los Macropaisajes, como el no acercarme demasiado al sujeto y dejar bastante "espacio vacío".
Así que aquí la primera muestra de lo que intento conseguir.

La toma está hecha desde bastante por debajo, con un difusor para el sol sobre el tronco donde estaba la seta y un reflector rebotando luz desde abajo. Debería haberme fijado en la rama de musgo que tapa parte de la seta.

Esta es la única toma de toda la serie que tiene flash. Es el propio de la cámara, con su luz a través de un difusor para hacerla menos dura.

Un contraluz, aunque mostrando un poco del detalle de las setas. El bokeh se forma con la luz del sol que se filtra entre las hojas de los árboles.

Por extraño que parezca está hecha tal como estaba, sin difusores ni reflectores siquiera. Está subexpuesta para que no se quemara, pero la luz que tiene es la del sol.

A esta le di un aspecto vintage con el Photoshop para reforzar un poco su aspecto de cuento.

Jugando con el enfoque/desenfoque. Con difusor para el sol y reflector.

Con esta intentaba darle un aspecto nocturno. Está hecha a la sombra, rebotándole con el reflector dorado la luz del sol. Para que no salga quemada, está muy subexpuesta, lo que hace que el fondo, que en realidad es el cielo y las hojas de los árboles, quede muy oscuro.

lunes, 3 de septiembre de 2012

4ª KDD fotográfica

Aparcamos la última parte del viaje a Francia para comentar lo sucedido este sábado, 1 de septiembre.
Se ha celebrado de nuevo la KDD Fotográfica con sede en Piloña. Es la cuarta vez (yo a la segunda no pude ir, el resto no me las he perdido), y ya lleva un par de ediciones siendo internacional, con gente de Portugal y Rumanía este año, a los que hay que añadir gente de distintos puntos de España.
El planning se mantiene más o menos constante desde la primera edición. Se va al Monte Cayón a sacar el amanecer (obviamente bien temprano), luego se recuperan fuerzas en el Bar Tenis de Infiesto (pinchos tamaño XL a 1€), a continuación se pasa el resto de mañana en el Área Recreativa de la Pesanca, se va a comer y antes de que entre la modorra vamos a la Sierra del Sueve a intentar fotografiar gamos y esperar al ocaso.
La jornada comenzó durante la noche, levantándonos (Yoly y yo) a las 5:20 de la madrugada, para ser recogidos por Jesús a las 6:00 (infinitas gracias para él). Se había quedado en Infiesto para subir todos juntos a las 7:00, sin esperar por nadie, y nosotros ya estábamos allí un cuarto de hora antes de esa hora. El día prometía, viéndose las estrellas y la luna azul (un suceso que pasa cada 3 años, y es que haya una segunda luna llena en el mismo mes).
Los últimos años en Cayón el amanecer fue decepcionante (uno por la niebla y otro por las nubes), pero en este, la visibilidad era claro. Había niebla en los valles, sin cubrirlos completamente, como en algunas ocasiones pudimos contemplar, pero siendo generosa en la zona donde salía el sol. Así que tocaba inmortalizar el momento.

 El cielo empezaba a coger tonalidades, con unas pequeñas nubes que ayudaban a ello.

El sol aparece tras las montañas, empezando a bañarlo todo con su luz.

La niebla crea un mar de fuego.

Los valles despiertan con los primeros rayos.

Una araña disfruta del desayuno bajo la cálida luz del amanecer.

Tras la sesión de fotos, toca ir a Infiesto a recuperar fuerzas. En nuestro caso era el segundo desayuno, pero eso no nos impidió tomarnos un pincho de pollo cada uno y uno de tortilla a medias.
Después de charlar un poco nos fuimos a la Pesanca aún temprano (es lo que tiene madrugar tanto, que aprovechas el día).
Esta vez,al contrario que otros años, Yoly y yo nos decidimos por ir a una cascada que ya conocíamos de otra ocasión, que estaba situada en la parte alta. Obviamente, cuando hay tanta gente, coincidimos unos cuantos en los sitios, y hay que ir haciendo turnos para las buenas posiciones.

 Se colaban entre las hojas unos rayos de sol que al final pudieron controlarse.

Los rayos esta vez están menos controlados.

Sacando provecho al filtro polarizador, reflejos fuera.

Detalle de una zona.

Otra araña zampando, que aproveche también.

En este lugar, todos vamos más por libre, siendo la hora de reunión la 13:00, donde ya todos nos disponemos a ir a comer.
El lugar de este año para el yantar, fue el del pasado, el Restaurante Benidorm en Villamayor, con un par de platos y postre por 12 €. Recuperamos fuerza, para, venciendo a la modorra, dirigirnos hacia la Sierra del Sueve.
La subida en coche es bastante puñetera, por un camino de tierra con gravilla bastante inclinado, por lo que en algunos lugares a los coches les costaba.
Una vez arriba nos dividimos en tres grupos, para no solo localizar a los gamos, sino también hacer una especie de maniobra envolvente y que si salían huyendo de un grupo fueran hacia otro. En el nuestro, el de más recorrido, el guía fue Pepe. Conseguimos ver gamos, aunque no muy cerca (los otros grupos tuvieron más suerte), pero yo tengo que admitir que disfruto como un enano trotando por el monte como una cabra, así que me lo pasé pipa.

La toma es un recorte considerable del original, tomada a 400mm, lo que demuestra lo lejos que estaban.

Después dela persecución, y con las piernas bastante machacadas, esperamos a la puesta de sol. El frío, consecuencia sobre todo el viento, comenzaba a hacer acto de parecencia, y ni los forros polares evitaban que estuviéramos cercanos a la congelación.
Pero los sacrificios tienen su recompensa y vimos el sol ocultarse entre las montañas.

El final del día.

Al bajar de la Sierra nos dirigimos al Monasterio de la Virgen de la Cueva, pero mientras tomábamos algo, el cura se fue, cerrando el acceso y quitando la iluminación, por lo que no la pudimos fotografiar.

Un gran día, que fue lo que fue, como siempre, gracias a las personas que lo organizan todo, con Jose y Alejandro a la cabeza.