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miércoles, 11 de mayo de 2011

Fotografía para torpes - La exposición

La exposición

Una vez que tienes tu cámara, siento desilusionarte, pero olvídate de los modos automáticos (todo el rollo de “deportes”, “paisajes” y demás que hay en los botoncejos). Esos modos están perfectos para dejarle un momento la cámara a alguien que no tenga ni idea y que sea capaz de hacer fotos, ya que la cámara le hará todo el trabajo. Pero aquí lo que queremos es que seas tú el que decidas como quieres hacer las cosas. Obviamente, de la que la coges no tendrás ni idea de como hacerlo, pero espero que tras un par de entradas de este tutorial sepas lo suficiente para al menos ponerte a hacer pruebas con ella en los modos manuales. Y es que afortunadamente estamos en la era digital, y vas a poder hacer todas las tomas que quieras sin gastar un euro de de más. Así que tira fotos y más fotos y vete probando cosas, si no te gustan, el botón Supr del ordenador será tu amigo.
Pues para empezar, tendremos que saber exponer bien una imagen.

¿Pero qué es la exposición? Siendo literales, podríamos decir que es lo expuesta que este la toma a la luz. Y es que para hacer fotos necesitamos que entre luz en la cámara. Si entra demasiada queda muy clara, lo que se suele llamar quemada, que sería una foto sobreexpuesta. Si entra demasiada poca, la foto queda oscura, lo que sería subexpuesta.
Pues para conseguir la cantidad adecuada de luz hay tres factores a tener en cuenta, la apertura del diafragma (a partir de ahora apertura a secas), el tiempo de exposición y la sensibilidad ISO (normalmente ISO a secas). Vamos a hablar primero de la apertura y el tiempo de exposición, que son con los que debemos jugar, y finalmente del ISO, que es algo que en general debemos usar sólo en caso de necesidad. Estos factores sirven para alguna cosa más, pero por ahora hablaremos sólo en lo que a la luz se refiere y en la próxima entrega nos meteremos en esos temas.
El tiempo de exposición es un concepto sencillo de entender, es el tiempo que el obturador (una cortinilla que se abre en el momento de disparar) está abierto dejando entrar la luz. Obviamente cuanto más tiempo haya, más luz entrará. Así, si el tiempo de exposición es de 1 segundo, a efectos entendibles estará haciendo la foto durante 1 segundo. Ahora, si bien cuando las tomas son de 1 segundo o más, es fácil identificar el tiempo de exposición que te marca la cámara (será 1” para 1 segundo, 2” para 2 segundos, etc...), cuando están por debajo estará representado por la fracción del segundo en que hace la foto. Si pone 100, no es que vaya a estar 100 segundos haciendo la foto, estará 1/100 parte de segundo, si pone 2 estará ½ segundo, si pone 1500 estará 1/1500 parte de segundo. Por lo tanto a mayor número, mayor será la velocidad, y menor el tiempo de exposición. Si pone 2 será medio segundo y si pone 1000 realmente será una milésima de segundo.
La apertura del diafragma, indica obviamente lo abierto que está el diafragma. ¿Pero qué es el diafragma? Pues es una parte del objetivo que limita la cantidad de luz que entra en la cámara. Si se abre más entra más luz y si se abre menos... pues menos. Viene a ser lo que haría el iris en nuestros ojos. La apertura se mide por lo que se llama número f. Hay una fórmula de donde vienen los números estos, y es que es la división de la distancia focal del objetivo por el diámetro de la abertura efectiva. Olvidaros de esto, lo que tenéis que saber es que contrariamente a la lógica, cuanto mayor sea el nº f, menor será la apertura. Si queréis que entre más luz tenéis que poner un nº f menor y viceversa. La apertura suele estar representada de esta manera f2.8, f5.6, f11, etc... siendo el número f el número que está detrás de la f. Hay que tener en cuenta que este número no depende de la cámara, sino del objetivo que tengamos puesto, y no todos los objetivos tienen la misma apertura máxima (su nº f más bajo), y en algunos incluso varía dependiendo de la distancia focal que pongamos (el zoom de toda la vida). Los objetivos que consiguen una mayor apertura son más luminosos, lo que significa que pueden recoger más luz (lo que cuando no hay mucha es muy interesante).
Con estos dos factores conseguiremos que entre la luz justa para que la foto quede bien. Podemos jugar con ellos haciendo que entre luz durante más o menos tiempo con el tiempo de exposición y que entre más cantidad o menos de luz a la vez con la apertura.

¿Pero cómo sé que valores debo poner para que la exposición sea la correcta? Afortunadamente la cámara te facilita el trabajo, y es que tiene una cosa llamada exposímetro o fotómetro que es tal que así:
Enfocando el motivo que quieres fotografiar (apretando hasta la mitad el disparador) la cámara te indicará con una rallita como saldrá la foto con los parámetros que tienes puestos. Si la rallita se va hacia la derecha, saldrá sobrexpuesta (recordemos, muy clara), y subexpuesta (muy oscura) si está hacia la izquierda. Justo en el centro sería la exposición correcta. De esta manera, si vemos que está subexpuesta sabemos que tenemos que cambiar cosas para que entre más luz, y eso puede ser subir el tiempo de exposición o poner una mayor apertura (que sí, en contra de toda lógica es poner un número F menor), y al revés si está sobreexpuesta. Podemos jugar con esto a nuestro gusto, cambiando sólo uno de los dos factores (tiempo de exposición o apertura) o un poco de cada uno. La cuestión es que al final´esté bien expuesta.

La sensibilidad ISO marca la cantidad de luz que necesita nuestra cámara para hacer una fotografía. Lo importante es que si subimos el ISO aumentaremos la sensibilidad y podremos sacar información con menos luz... pero a cambio de que nos salga grano en la foto. Lo conveniente es usar siempre el ISO menor que tenga la cámara, ya que eso mejorará la calidad de las tomas, pero habrá ocasiones en las que por falta de luz y de trípode no tengamos más remedio que subirlo.

En la próxima entrega, sabremos como jugar con el tiempo de exposición y la apertura, no tanto para que entre luz, como he explicado en este, sino en sus cuestiones más artísticas, que es lo importante, que después de todo en automático la cámara ya se encargaba de exponer bien.

jueves, 5 de mayo de 2011

Fotografía para torpes - Introducción

Introducción

Me imagino que muchísima gente que se compra una cámara reflex (o una cámara en general) no tiene la más mínima idea de esto de la fotografía, que posiblemente había estado usando una compacta en automático. Y claro, una de las opciones más comunes es buscar en Internet tutoriales y consejos (bueno, muchos de los compradores ni siquiera sabrán andar mucho por Internet, pero si tú estás leyendo esto, no eres uno de ellos, así que vale lo dicho). Pero claro, en general nos lanzan a la cara un montón de datos técnicos que apabullan y echan para atrás, cuando lo que queremos es que nos lo expliquen como a un niño. Pues bien, como yo aprendí lo que sé sin ninguna base, mirando en un lado y en otro, y probando, probando y probando, y no tengo la menor idea de esos datos técnicos que tanto pueden liar, intentaré enseñar como manejar una cámara desde mi punto de vista, de la forma más sencilla posible. Que lo más seguro no es lo más aconsejable, y es mucho mejor ponerse a dar un cursillo o similares y aprender de gente que realmente sepa, pero no nos engañemos, la gran mayoría de la gente no harás eso, así que al menos trataré de intentar que no renuncie a esto de la fotografía.
Y es que posiblemente cualquier persona con más conocimientos se eche las manos a la cabeza ante muchas de las cosas que digo, ya sea por su simpleza o simplemente porque hay errores de bulto, pero bueno, si consigo que se entiendan los conceptos básicos, ahí sí que hay muchísimos tutoriales más profesionales que una vez adquirida una base, la gente puede ponerse a consultar. La idea es conseguir que quien compre una cámara de este tipo, y a la hora de ponerse a manejarla empiece a ver datos y "palabros" complicados, no se eche hacia atrás de primeras.
Yo sólo he tenido cámaras reflex de marca Canon, así que desconozco bastante el resto, y los conceptos que pondré los diré tal como vienen en las cámaras de esta marca. Sin embargo, sólo debe haber pequeñas diferencias, sobre todo en cuanto a siglas, entre todas las marcas, así que creo que podrás seguir todo sin problemas sea cual sea la cámara reflex que tengas. ¿Tienes Canon porque es mejor? La verdad es que es mucho más prosaico, compré mi primera Canon, la 350D, porque era la que encontré con una mejor oferta, y luego cuando cambié de cámara, pues como ya tenía objetivos para Canon, no iba a cambiar de marca. Cualquiera de las reflex de cualquier marca te puede dar unas prestaciones estupendas, y quizás una buena opción es comprar la que tenga algún amigo, ya que siempre te puede dejar algún objetivo y viceversa :-) Sí es cierto que probablemente Canon y Nikon tengan una ventaja, y es que es mucho más fácil encontrar cosas "no oficiales" para ellas, desde objetivos como los Tamron o Sigma, a baterías, disparadores, grips y un montón más de cosas, que gracias a esto se pueden sacar mucho más baratos.
Ahora bien, si tu idea es tener una cámara para las típicas fotos familiares y de viaje, y quieres comprar una reflex porque hará mejores fotos... no lo hagas. Compra una reflex si te quieres aficionar a la fotografía, no hace falta que te vayas a dedicar profesionalmente, pero sí que sea por lo menos un hobby. En caso contrario, si quieres una buena cámara, cómprate una compacta de gama alta, que te pesará mucho menos, y te hará unas muy buenas fotos ( y eso sí, te costará igual de cara).
En los próximos artículos, iré explicando paso por paso como puedes conseguir manejar tú la cámara y no que sea ella la que decida, algunos trucos que te pueden resultar útiles y una explicación sobre los complementos que puedes comprar.