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miércoles, 22 de febrero de 2012

Hacia oriente IV: El Retorno

Si bien las anteriores entradas narraron fotográficamente mi viaje por Cantabria y el País Vasco, prácticamente un mes después, regresé por esas tierras en un viaje aún más corto, pasando una noche en Barakaldo y otra en Liencres. El caso, es que mis padres, que también le dan a la fotografía, quedaron encantados de lo que les mostré y conté, y decidieron ir. Pero como no se aclaraban con algunas indicaciones (especialmente para llegar al Hayedo de Otzarreta), decidieron llevarme a mí y a Yoly, con quien fui en la otra ocasión, como guías.
El plan era claro, llegada al hotel de Barakaldo temprano, pasar el día en Bilbao, hacer la puesta de sol en la Playa de Barrika, domir, ir temprano al Hayedo de Otzarreta, de ahí a Liencres, puesta de sol en Los Urros, dormir, amanecer en la Playa de Ernía y regreso a casa.
En general todo salió bien, salvo que en el hayedo, a pesar de avanzar entre la niebla para llegar allí, nos encontramos con un día totalmente soleado que nos dio una luz horrenda, lo que no permitió buenas tomas.

La puesta de sol en Barrika no fue espectacular, pero tampoco decepcionante. Con el riesgo de tener una sola noche para sacar las tomas porque luego te marchas del lugar, la cosa no salió mal.

Las formaciones rocosas de Barrika siempre dan un juego increíble a la hora de componer.

Como suele ocurrir, aunque el mar parezca tranquilo, siempre hay alguna ola rebelde que te empapa.

Aunque no sé note, la toma está hecha desde lo alto de una roca, en cuya subida perdí una chancla, que me llevó una ola, y que estuve un buen rato persiguiendo.

A estas formaciones rocosas se les llama flysch. El término proviene del alemán y es relativamente antiguo, creado antes del estudio en detalle del fenómeno que describe. Quiere decir fluir, deslizarse o "terreno que resbala".

Más posibilidades de composición.

Como mencioné, dadas las condiciones, del Hayedo de Otzarreta no salvé ninguna toma, así que pasó directamente a la puesta de sol del día siguiente en Los Urros, en la Costa Quebrada.

Yoly sintiendo los últimos rayos de sol.

La Puerta del Mar con elementos en el primer plano para dar profundidad.

Esta vez probando larga exposición.

Al día siguiente tocó madrugar de lo lindo para enganchar el amanecer. El destino fue la Playa de Ernía, hasta la que nos guió amablemente PHENIX.

La Playa de Ernía curiosa, ya que por su acceso tienes esta zona rocosa repleta de los mencionados flysch...

... y hacia el lado contraria hay una pequeña cala de arena.

Y con esto finaliza el resumen fotográfico de mis vacaciones hacia el oriente. Espero poder escaparme algún día este año, ya que son unos lugares con los que he quedado encantado.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Hacia oriente III: Costa Quebrada

A este ritmo de actualizaciones un viaje de 3 días casi dura un año en el blog :-)) Bueno, tengo que decir que ahora vuelvo a tener tiempo (y ganas, cosa no menos importante), por lo que el blog volverá a tener actualizaciones mucho más constantes, continuando sobre todo con los tutoriales y mi curso de "Fotografía para torpes". Pero bueno, hoy toca ir acabando este grupo de artículos sobre mi viaje al País Vasco y Cantabria.

A la vuelta del País Vasco, pasamos un par de noches en la Costa Quebrada, un lugar del que habíamos visto muchas tomas y que queríamos disfrutar sí o sí. Se conoce como Costa Quebrada a una franja del litoral cántabro de una singularidad paisajística excepcional situada al Oeste de Santander. Se extiende desde la isla de la Virgen del Mar hasta la punta de Somocuevas, entrada al Parque Natural de las Dunas de Liencres. La Costa Quebrada se refiere a un litoral de altos acantilados que han sido rotos y fragmentados en diversos puntos y que dan al paisaje un aspecto muy singular.

El primer día decidimos sacar tomas desde la zona de la playa de Somocuevas.

Por mucho que miré y busqué en este lugar, esta era la única toma que me venía a la mente. Así que en lugar de ir variando de toma según avanzaba la noche, yo intenté centrarme en esta e ir perfeccionándola (la técnica de la cartulina negra, que fue la que usé, además ayuda a esto, pues suele tardarse un poco en pillarle el punto exacto).

El día siguiente el destino fue la zona de Los Urros, donde se encontraba la famosa "Puerta del Mar", tantas veces fotografiada.

El día no parecía el mejor, pero poco a poco la masa de nubes se fue apartando del horizonte, dejando pasar el sol. El fotógrafo a contraluz estaba ahí, ni le conocía de nada ni le pedí posar.

No quedó la puesta de sol más espectacular del mundo, pero al menos nos ofreció unos tonos bonitos.

Nos movimos un poco para empezar a sacar ya a la "Puerta del mar".

Un poco de acercamiento.

Jugando un poco en la composición con elementos en el primer plano.

Aquí debería acabar el resumen del viaje, pero las fotos del lugar les gustaron tanto a mis padres, que quisieron ir allí... y yo claro, me apunte a volver. Así que un mes después volvía a estar por esos lugares (esos sí, esta vez sólo dos días, uno para el País Vasco y otro para Cantabria). Por lo que la próxima sí será la última entrada en el blog sobre este tema, con las tomas de ese regreso.